Si operas sin un sistema de inversión,
cada decisión acaba en un agotamiento mental
Improviso según el mercado
Entro, pruebo y salgo.
A veces acierto y otras no.
Pero no sé al 100% porqué.
Mis decisiones acaban en un agotamiento mental.
Y esto deriva en decisiones erráticas.
En una ocasión, cuando el valor empezó a caer fuerte,
ya me dio igual continuar.
Al final, siempre puedo promediar siguiendo el mercado.
Desconecto de la realidad del riesgo y la presión.
La opción de que de la vuelta el mercado y doblar la posición
siempre existe.
Pero la verdad del mercado es:
Cuando vas perdiendo,
pedir que el precio baje mas para comprar mas barato,
es una señal de que el mercado te ha roto psicológicamente.
Sin orden no hay coherencia
No podemos mejorar si improvisamos.
Si cada operación nos la dicta el señor mercado,
no sabremos qué funciona y qué no.
No operamos con criterios,
decidimos según cómo nos sentimos.
Eso nos vuelve vulnerables al mercado.
Por ello, un sistema se hace indispensable.
Solo son reglas que se repiten en un orden.
Sin negociar.
Sin improvisar.
Ordena tus principios
Crea 3 reglas:
Cuándo entras
Cuándo sales
Cuánto arriesgas
Aplícalo 10 veces seguidas sin cambiar nada
Sin excepciones.
Porque ahí es donde pasamos de la esperanza,
a la gestión de activos.
Define tus principios o seguirás improvisando →